El clásico se viste de negro con un estilo ajeno a las modas, y el color más elegante: una fusión que ha conquistado al interiorismo. Descubre la decoración clásica más sofisticada y actual.
Pese a que se originó en la Francia del siglo XVII, la elegancia y el aspecto noble del estilo clásico ha sobrevivido al paso del tiempo. Y aunque tradicionalmente son los blancos los que se asocian a este estilo, el color de la eterna elegancia, el negro, viene pisando fuerte e irrumpe con fuerza para darle al clásico un toque más actual y sofisticado.
Durante el Siglo de Oro las cortes europeas hicieron del color negro sinónimo de la más alta elegancia y refinamiento. Su misticismo se vio sustituido durante siglos por el brillo y el color, hasta que la diseñadora francesa Coco Chanel restableció el negro como el rey de la distinción. Y hasta ahora, que sigue siéndolo tanto en moda como en decoración.

Juego de Contrastes
El mobiliario de corte clásico en color negro necesita de paredes blancas para que no dé como resultado un espacio opaco, y así crear contraste y multiplicar la luz. Sí, puede que se trate de una opción un tanto conservadora, pero, sin duda, es la mejor manera de ceder protagonismo a los muebles de forma elegante y sutil.
Consejo: Al utilizar negro y blanco, conviene añadir un tercer color de intermediario, para hacer la transición entre los dos colores principales más suave, y el mejor color para ello es el gris.
El Poder de los Espejos
En moda, sabemos que si queremos acertar nos tenemos que vestir de negro. Pues lo mismo pasa en decoración; la elegancia y sofisticación del negro no tiene rival. Aun así, si tu miedo es que el espacio se vea oscuro o incluso más pequeño, sólo tienes que jugar con los espejos, ya que la luz rebotará en ellos y dará sensación de amplitud y luminosidad.

Un Impacto Sutil
Si eres de los que prefiere no arriesgar con grandes piezas oscuras, siempre puedes optar por introducir accesorios más pequeños como sillas, auxiliares, figuras decorativas o textiles. Entonces el contraste será más sutil, pero igual de moderno e impactante.
Un Clásico con Personalidad
En los ambientes clásicos, en los que reina el negro, éste se combina con tonos más claros como blancos, grises, nudes o dorados para ganar luminosidad y ganar en calma y serenidad. De este modo, se mantiene la esencia tradicional del clásico pero dotándole de mucha personalidad y carácter.
Carpintería en Negro
¿No te atreves con las paredes? ¿Qué tal la carpintería? Los marcos de puertas o ventanas pintados de negro, o bien en hierro, son un recurso que suma elegancia y personalidad a la casa.
Podemos utilizar el color negro en espacios amplios y luminosos, o en los rincones que deseemos dotar de un toque sofisticado. Es importante tener en cuenta que el negro es el color que más atrapa la luz y, por lo tanto, tiende a oscurecer cualquier espacio y a empequeñecerlo. Lo opuesto al efecto del blanco, que es el color que más la refleja. En este sentido, te aconsejamos combinar negro con matices de blanco, por ejemplo en líneas verticales pintadas en la pared, o con muebles y cortinas claros.
El dúo blanco y negro es uno de los más usados, tanto en moda como en decoración. De hecho, es habitual verlo en decoraciones de corte nórdico, siempre con mucha presencia de madera.

Y si tu relación con el negro es de quiero-pero-me-atrevo, siempre puedes reservarlo para los complementos, como todo tipo de textiles, objetos decorativos o, incluso, piezas de la vajilla o la cubertería. ¿Por qué no?
Desde paredes y suelos hasta lámparas, electrodomésticos o pequeños detalles deco. El negro promete dar mucho de qué hablar en decoración. Como habrás visto, hay muchísimas formas de incorporarlo a tus ambientes. ¡Atrévete y re enamórate del negro!.
Por: Bea Call Contenidos. / @beacallcontenidos / m.me/BeaCallcontenidos
Por Flavia Tomaello / octubre 2019
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