Te invitamos a vivir una experiencia Glamping en Salar de Uyuni. Kachi Lodge, es un lugar único, en donde el cielo y la tierra se confunden, y el horizonte desaparece. Actividades imperdibles, y la mejor cocina gourmet con ingredientes locales, para disfrutar en medio de esta inmensidad blanca, en confortables domos, donde vivir la inolvidable experiencia de dormir envueltos en la vía láctea.
El Salar de Uyuni (Bolivia) es uno de los destinos más espectaculares de toda Sudamérica. Todas las guías, foros y publicaciones de turismo internacionales lo señalan como un imperdible, uno de esos lugares que todos sus visitantes retienen en la memoria para siempre.
Considerado como el Salar más grande de la Tierra (10.500 Km cuadrados de extensión), Uyuni supone un lienzo de sal y flamencos que, especialmente en los meses de lluvia (de diciembre a marzo), adquiere una transparencia digna del mejor espejo del cielo.
Ubicado al sudoeste de Bolivia y aproximadamente 3600 msnm, este es un sitio de exóticas particularidades. Sus paisajes son muy variados, pero uno de los más especiales se forma cuando el cielo está nublado. En ese espejo, que es el suelo del salar, las nubes se ven reflejadas de tal forma que la línea del horizonte se vuelve difusa hasta casi desaparecer, haciendo imposible diferenciar el cielo de la tierra, efecto conocido como “whiteout”: ésta condición atmosférica, consiste en la pérdida de visibilidad, sentido de distancia y dirección, debido a la blancura uniforme de una capa de nubes pesadas, un suelo cubierto de nieve, o de sal en éste caso, que refleja casi toda la luz que recibe.

Experiencia Glamping
En éste rincón remoto del mundo, a una hora de vuelo desde La Paz, Bolivia, se pueden vivir experiencias únicas, casi surrealistas. En el inmenso salar, Kachi Lodge aparece como un espejismo, como un viaje a otra dimensión.
Ubicados en una plataforma de madera, los seis domos- suites convierten una estadía en el altiplano en la aventura más lujosa. En ellos, se conjugan la comodidad de diseñados interiores, y el aire libre: desde la calidez de la suite en forma de cúpula, el salar se despliega como un espejo en la temporada de lluvias, o paisajes cristalinos el resto del año. En Kachi Lodge, la mentalidad visionaria de sus fundadores, “Amazing Escapes”, amplía aún más los límites de los viajes sostenibles: las infraestructuras ecológicas de vanguardia, el compromiso con la cultura local y las comunidades, son una realidad cotidiana. Abierto durante todo el año, el Lodge se ha asociado con lo mejor de la región: comida única preparada por el chef más célebre de Bolivia, uno de los mejores land art con Gastón Ugalde, y una lista interminable de actividades a medida que mejoran cada día de tu inolvidable experiencia.
El diseño de los interiores, a cargo del dúo Suizo Marina Cardis y Marine Luginbuehl, transmite una atmósfera bohemia, elegante, y con objetos sostenibles. En cada domo, los grandes ventanales ofrecen vistas panorámicas del Salar y su cielo estrellado. Iluminadas por la noche, son una de las estaciones de observación más geniales e irrepetibles jamás vistas en esta región árida. Alineados en la cúpula principal, los mismos elementos crean el ambiente de salón perfecto: enormes lámparas colgantes de paja, grandes sofás cubiertos con docenas de mantas. Almohadones y grandes muebles de madera recuperada, son todo lo que uno necesita para disfrutar de las vistas infinitas del salar. En cada extremo de la cúpula, las espectaculares obras de arte de Gastón Ugalde, agregan un toque único: dos esculturas gigantes tejidas de cactus personifican a las deidades locales, mientras que una pintura figurativa de color verde da la bienvenida al espíritu del altiplano.
En el exterior, la gran terraza da la bienvenida a las banquetas y mesas de café de madera: ¡una configuración ideal para tomar el sol a 3600 m de altura!.

Lujo Sustentable en el Salar
Cada una de las seis cúpulas, ofrece toda la comodidad que puedes esperar de un hotel de lujo: habitación de 28 m², ropa de cama cómoda, baño privado y agua caliente. El diseño interior incluye muebles confeccionados con materiales regionales, textiles hechos a medida, y una pintura única de Gastón Ugalde, conocido internacionalmente como el Andy Wahrol boliviano, que marca la pauta en cada suite. Los detalles decorativos también agregan un toque de bienvenida a los interiores: la ropa de cama de última generación, una cálida manta tejida a mano (en lana teñida naturalmente y de alpaca), y un par de almohadones hechos y diseñados en La Paz por Andi'Art. A cada lado de la cama, las lámparas artesanales de madera de cactus, tamices de agua viejos, o tejidos en paja. Frente a la ventana, una pequeña mesa está esculpida en madera boliviana, y al lado, una silla de mimbre y un taburete bajo de madera. Pequeños troncos, combinan con la pared de madera enrejada instalada detrás de la cama, que separa la ducha y el baño de la habitación. Una estufa de pellets (gránulos de restos de madera) ofrece una temperatura confortable entre 19 y 23° c.
Los domos, están asegurados en un piso de madera, cuyos pilares simplemente se posan en el Salar, no se realizó anclaje ni perforación en la corteza del mismo. Todo el albergue está diseñado para funcionar con energía solar, los paneles, calientan todo el suministro de agua. Para la gestión del agua, un complejo sistema de bombas, evita cualquier descarga de aguas residuales en el medio ambiente y, en última instancia, minimiza el consumo. En éste albergue, se apunta a una política de 0% plástico: No hay botellas ni envases de éste material. La clasificación de desechos es la regla.
El turismo sostenible, incluso de alta gama, es la mejor manera de aumentar la conciencia en los viajeros sobre la conservación del medio ambiente, al tiempo que brinda oportunidades de desarrollo económico a comunidades aisladas. La comunidad Jirira, en cuyo territorio se asienta Kachi Lodge, participó desde el principio en el proyecto, y se integraron en las operaciones. Hoy, algunos de ellos ocupan puestos esenciales para el funcionamiento del Lodge. El objetivo de Amazing Escapes, es ser un modelo de desarrollo turístico sostenible gracias a su enfoque ambiental y su interacción con las comunidades locales, a través de proyectos de desarrollo conjunto, capacitación en trabajos relacionados con el turismo, e intercambios entre los anfitriones del lodge y los miembros de la comunidad.
Gastronomía
Imagina disfrutar de cenas elegantes a 3'660 msnm... en Kachi Lodge, prestigiosos chefs de Bolivia, combinan brillantemente sabores locales e influencias internacionales, seleccionando los mejores productos orgánicos, cultivados localmente, para platos originales y recetas creativas.
Conectado a la cúpula del salón, un domo más pequeño da la bienvenida a una cocina de última generación donde los chefs residentes trabajan a diario. Las inspiradoras comidas diarias que se sirven en bellos platos de cerámica, crean un viaje gastronómico único a través de la rica biodiversidad de Bolivia: la experiencia se completa con vinos locales y una estación de té de hierbas. Para las excursiones, se prepararán almuerzos deliciosos, para saborear frente a los paisajes más increíbles del Salar.
Aventuras
Las propuestas del albergue, abarcan desde excursiones culturales y étnicas, al antiguo sitio arqueológico y los terrenos de Alkaya, hasta caminatas a gran altitud en el cercano volcán Thunupa (5321m), en medio de tierra de color ocre y rojo. Asombroso.
Las caminatas al amanecer, seguidas de un desayuno en la punta en una isla rodeada de cactus gigantes, es una forma única de comenzar el día, mientras que los viajes al atardecer para atrapar los últimos rayos de luz son siempre espectaculares, especialmente cuando te instalas cómodamente con una copa de vino o un cóctel, preparado allí mismo.
Durante la temporada de lluvias, el salar se convierte en un lago delgado donde se puede remar, navegar en canoa, o simplemente disfrutar de una sesión fotográfica mientras las nubes se reflejan infinitamente en la superficie del agua.
El imponente volcán Thunupa justo detrás de Kachi Lodge es otro hito de las salinas. El Mirador del Thunupa, ubicado en la parte inferior del cráter explotado, es accesible conduciendo por un camino vertiginoso, que ofrece vistas extraordinarias sobre el salar. Cuando está iluminado por el sol, la cara de la montaña se convierte en una fascinante variedad de colores que van del amarillo brillante al rojo oscuro.
Una visita en el día a los campos de quinua, o una caminata para encontrarse con lugareños, en medio de su rebaño, son una forma única de comprender la cultura local, y la dedicación necesaria para combatir el clima extremo y ganarse la vida. También, aquellos que se atreven, pueden andar en bicicleta hasta el pueblo de Tahua.
Algunos de los animales endémicos del altiplano se pueden ver cerca del albergue: flamencos, vicuñas, vizcachas, zorro andino. Cactus gigantes se pueden encontrar por todo el lugar: La Echinopsis atacamensis se eleva hasta 10 m, y florece en octubre y noviembre. En el camino desde Uyuni, puedes detenerte a visitar un antiguo cementerio de trenes con sus docenas de viejas locomotoras y vagones que datan de principios del siglo XX. Otro imperdible, es la isla Inca Huasi, cubierta con un bosque de cactus gigantes.
Por la noche, cuando el telescopio está fuera, puedes ver que el cielo abrirse y desplegar estrellas sobre tu cabeza. El salar es un lugar de infinitas posibilidades.
Todas las experiencias se realizan con su propio guía, automóvil privado y conductor. Puedes organizar el programa con tu guía cuando llegues al Lodge, y modificar las actividades cuanto lo desees, o de acuerdo a los cambios climáticos.

Durante los meses de Mayo a Abril, Octubre y parte de Diciembre, son las la temporadas ideales para visitar el Salar de Uyuni ya que el clima no es extremo, y se tienen grandes paisajes con cielos despejados del salar. La mejor época para vislumbrar el efecto espejo es desde mediados de enero hasta fines de febrero. En este periodo, se concentran las lluvias que inundan el salar y producen este efecto visual. Es importante tener en cuenta que en este periodo es más probable ver el efecto espejo, pero no es seguro, porque las condiciones climáticas pueden variar de una temporada a otra. Durante los meses de Junio a Septiembre el clima es muy frío, pero se encuentran cielos despejados y brillantes para buenas fotografías.
Ir con guía o en excursión no es obligatorio, pero sí muy recomendable. Ten en cuenta que apenas hay indicaciones en el camino, y el Salar es el lugar perfecto para perderse, ya que apenas hay referencias visuales y tiene 10.500 kms cuadrados de extensión. Los riesgos de quedarse varado en la temporada de lluvias si desconoces el terreno también son muy altos. En cualquier caso necesitarás un vehículo 4×4. Por una cuestión magnética, al ingresar a la zona se pierde toda comunicación con el exterior, y el visitante se sumerge en un paisaje semidesértico con géisers, formaciones rocosas, y pozos volcánicos con fumarolas de azufre, que remontan a la época de la formación de la Tierra.
Generalmente, se habla del tour del Salar de Uyuni como un recorrido de entre dos y cuatro días, no solo por su extensión blanca gigantesca, sino porque la ruta incluye numerosos atractivos del altiplano boliviano, como espectaculares lagunas de diversos colores, formaciones rocosas y un entorno desértico único repleto de fauna autóctona. Casi en el límite con Chile, este infinito mar de sal, tiene tres espejos de agua, las lagunas Colorada, Verde y Celeste que toman su nombre precisamente de los tonalidades que muestra el agua según los elementos químicos que predominen en su superficie.
Pero no todo el salar está constituido por espejos de agua o sal. La Isla del Pescado o “isla Cujirí”, tiene por ejemplo un pintoresco paisaje rocoso de granito y tierra orgánica. Ese tipo de suelo ha permitido el desarrollo de una especie de cactus gigante, de más de seis metros de altura. Esta isla, al igual que la de los Pescadores o “isla Inkawasi”, son dos sitios extraordinarios para quienes tengan como hobby la fotografía, y quieran capturar este marco agreste y solitario.
Entre los poblados de la zona se destaca Uyuni, una pequeña localidad que los turistas consideran la “entrada” al salar. Allí se encuentra “el cementerio de trenes” con los restos más importantes de las maquinarias ferroviarias del Alto Perú del siglo XIX. Otro clásico recorrido, es la visita a las Termas de Polques (aptas para el baño), y los hoteles de sal, toda una rareza, donde también puedes alojarte. Como los materiales de construcción siempre guardan relación con las características de cada lugar, los hoteles y las casas de alojamiento del salar se encuentran construidos y amueblados con compactos bloques de sal, incluyendo camas, mesas y sillas. Los muebles, en estos alojamientos, se cubren con mantas, tejidos de lana, o cueros de llama o alpaca, para proteger al visitante de las bajas temperaturas.
Conducir un vehículo, andar en bicicleta, o simplemente caminar en medio de este inmenso lago de sal es una experiencia extraordinaria. Al atardecer, la planicie desértica parece como si estuviera nevada. Los destellos, entre los granos de sal, poco a poco se apagan mientras se oculta el sol. Con la oscuridad circundante, el cielo y el horizonte se entrelazan hasta que comienzan a surgir las primeras estrellas. Tanto arriba como abajo, el centelleo estelar conquista la noche y la Vía Láctea corta de tajo la bóveda celeste. En Uyuni, es la hora de dejarse abrazar por el espacio sideral.
Por: Bea Call Contenidos. / @beacallcontenidos / m.me/BeaCallcontenidos
Foto Portada: @monicavila_photo
Fotos Sliders: @monicavila_photo. y @kachilodge
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