El estilo boho chic está de regreso, y este 2019 llegó con más fuerza que nunca no solo para el ámbito de la moda, sino para viajes, hoteles, decoración, diseño y en general todo lo que contribuya a construir un estilo de vida bohemio y desestructurado, pero al mismo tiempo exclusivo y refinado.
Pequeñas villas, carácter bohemio y los mejores enclaves para quienes buscan un rincón en el que refugiarse. Elegimos para ésta segunda entrega, reductos para viajeros que buscan lugares exclusivos, privados y ciento por ciento Boho Chic. Ubicados en distintos puntos del planeta, todos destilan glamour relajado y encanto propio. Hoy recorremos Marruecos, Formentera, Comporta y Tulum. ¿Listos para comenzar el viaje?

Marruecos
Marrakech encarna a la perfección esa mezcla entre lo hippie y lo sofisticado. Un lugar para mezclarse con sus lugareños, su cultura, su intensidad… y hacerlo de una manera totalmente distendida y espontánea. La ciudad cuenta con mil rincones encantadores para desconectar y dejarse llevar, y sobre todo es un claro ejemplo de que el Boho Chic va más allá de las playas y los paraísos tropicales.
Hablar de este estilo sin mencionar El Fenn es imposible: un hotel que combina el arte inglés con artesanía tradicional marroquí y a muy poca distancia caminando de la Plaza Djemaa el Fna. Este es un gran riad con un espíritu funky, es informal pero con estilo de Conran. Relajado pero con excelente atención. Cuenta con varios patios, con follaje verde y naranjos perfumados. Cómodos asientos en rincones acogedores debajo de lámparas colgantes de ratán. Al anochecer, se encienden cientos de velas, mientras que la luz refractada de las linternas de filigrana, el resplandor de las piscinas y la sutil iluminación de las paredes se combinan para iluminar románticamente esta suntuosa casa. El Fenn también es conocido por su prestigiosa colección de arte, que incluye; obras de Pollock y Kentridge, una gloriosa característica de iluminación de Francis Upritchard, así como una inspiradora colección árabe. El spa, pequeño, sencillo y perfecto, utiliza ingredientes locales para enriquecer el aceite de argán marroquí y a la luz de una vela o una chimenea abierta. Su nueva tienda conceptual, tiene líneas de los mejores diseñadores como Thierry Colson, así como piezas encargadas localmente, que van desde djellabas hasta caftanes y bolsos ornamentados. Todo aquí es original, se siente como algo único, una muestra de lo mejor que se ofrece en Marrakech. Quizás la característica más celebrada es la terraza, que envuelve su esencia fresca y maravillosa en un caleidoscopio de placeres auténticos. Hay lugares cubiertos, que se sienten beduinos, espacios abiertos bajo el sol y las estrellas e impresionantes vistas de la mezquita Koutoubia. Una pequeña piscina verde oliva con tumbonas, así como un restaurante de estilo abierto que sube la temperatura en el almuerzo y la cena y sirve un buffet en el desayuno. La música es Zen-Buddha Bar-Ibiza-Marrueco.
Saliendo de El Fenn, hay muchísimas alternativas para disfrutar de un buen almuerzo, como Café Árabe donde disfrutar de una bebida refrescante, con brochetas de pollo y cuscús fabuloso mientras disfrutas de una excelente vista de la Medina. Hay una pequeña boutique fabulosa en el piso de abajo que vende, a muy buen precio, ropa de joyería local bien hecha, obras de arte y antigüedades islámicas. Nomad, también es un favorito actual para comer y la comida es excelente.
Otro riad mucho menos conocido e igualmente especial: Chambres d’Amis, precioso! abierto desde 1999, todavía está dirigido por las mismas personas, como si fueran una gran familia. Es un maravilloso oasis de paz, tranquilidad, lleno de exquisitos detalles e incomparable atención. La comida es excelente y recomendamos reservar una cena en la azotea.. Tal vez tengan una de las mejores cocinas de la ciudad, donde puedes saborear los verdaderos sabores locales.
Si se trata de paseos imperdibles, no puedes dejar de visitar los Jardines de Majorelle. Además de los Zocos, no puedes irte sin conocer Chab Chic, la mejor tienda de recuerdos y regalos de Marruecos. Puedes encontrar muchas cosas buenas: kass beldi (auténticas tazas marroquíes), sella (cestas de paja), cosméticos orgánicos, especias, artículos decorativos, todo de excelente calidad. Tiene dos ubicaciones en Marrakech: una en la medina, justo al lado de los lugares des Epices, y otra frente al Jardín Majorelle. Encontrarás productos divinos, que combinan el diseño tradicional marroquí con un toque contemporáneo.

Formentera
Situada al sur de Ibiza, en las islas Baleares de España, la isla de Formentera, se ha convertido en un refugio desenfadado y cool. Es una isla llena de luz, de sol, de playas fabulosas, con un aire algo hippie y algo salvaje. Sólo se puede llegar a ella en ferry o en yates privados. Una versión mediterránea de la caribeña St. Barts.
La isla, todavía en estado natural, con playas bellas, bosques de pinos, tiene apenas cinco pueblitos con menos de 6 mil habitantes. La diminuta capital es Sant Francesc Xavier, con mercadillos hippies y artesanales; el puerto más importante es Sa Savina, a menos 3 kilómetros, donde puedes alquilar coches, motos, cuatriciclos y bicicletas. La isla también tiene una pequeña cantidad de hoteles, casas rurales, villas privadas, calas y acantilados.
Cala Saona es paradisíaca, con la arena muy blanca y rodeada de pinos. Ses Illetes es muy "wild", parte del Parque Nacional de las Salinas, con la gente más cool de la isla. Tiene los famosos restaurantes Juan y Andrea y Es Molí de Sal junto al mar. Es Migjorn es otra playa divina, con sitios como el Blue Bar (música, comida y shows a la hora de la puesta del sol) y el rico restaurante 10.7, con lindas vistas. Els Arenals también tiene preciosas aguas cristalinas.
Los beach clubs, donde alquilan reposeras, y los restaurantes con terrazas, donde se comen unos mariscos deliciosos, ofrecen un ambiente al estilo de Saint-Tropez, pero más relajado. Formentera es para descansar, comer, beber y tomar el sol en una reposera blanca, aunque puedes conocer lugares como el Faro de La Mola, en un acantilado en el punto más alto de la isla. Los paisajes del Parque Natural de Salinas, y puedes comer en el restaurante Mirador, con vistas espectaculares.
¿Otros lugares para comer rico? El chic y muy de moda Marlaca, en pleno campo; el Café del Lago, el restaurante La Savina, Ca na Pepa, Can Carlos,entre otros. Desayunar en la capital de la isla, es sinónimo de un pudin de ensaimadas en la panadería Manolo o un yogur casero con mermelada artesanal en el Café Matinal, que tiene una de las terrazas interiores más acogedoras. En la playa de Llevant, el premio llega en forma de paella y ensalada de peix sec (la especialidad de Formentera) en el restaurante Tanga. En Es Cupinà, con vistas a la Playa de Migiori, es imprescindible probar la mouse de Higo. En Sa Finca, se puede disfrutar de ensaladas aderezadas con salvia, y calamar relleno de sobrasada.
El eslogan de la isla es “el último paraíso del Mediterráneo”. Su fiesta de verano Flower Power es muy famosa, igual que las puestas de sol de Sa Pedrera. Ahí podrás ver las boutiques con la moda de las islas, como Mundo Insólito. Si a tiendas nos referimos, hay muchísimas, pequeñas y encantadoras en San Francesc o en Es Pujols. Imperdible también el Mercadillo Hippie de La Mola.
Dónde alojarse: Las Banderas, rústico, tiene solo siete habitaciones ( el favorito de Kate Moss).
Casa Daniela, se encuentra en la zona de Es Cap de Barbería, cerca del faro más famoso de la isla, colindando con un bosque y con maravillosas vistas de los campos de Formentera y de la isla de Ibiza. La casa está en una zona agrícola donde aun se preservan los caminos de antaño y donde parece que el tiempo no ha pasado. Para disfrutar del entorno y cerca de la playa de Cala Saona, el mejor lugar de la isla para disfrutar de las puestas de sol. Su decoración cautiva con su feeling de ¡LOVE & PEACE! el lema de los habitantes de esta casa.
En la misma línea de "slowlife" , nos encontramos al este de la isla con Etosoto, el hotel más ecológico y sustentable de la isla. Formado por un conjunto de fincas tradicionales, todos sus increíbles y relajados espacios están firmados por la interiorista Elsa Kikoine. En su servicio, han tenido en cuenta hasta el más mínimo detalle: productos cosméticos en el cuarto de baño procedentes del bosque austriaco de Bregenz, desayunos orgánicos pensados por una naturópata, o la huerta de agricultura biológica detrás de la casa principal.
Chiringuitos en la playa, copas con puesta de sol, mercadillos encantadores, y recovecos nudistas de aguas turquesas. Formentera mezcla sin ruido su setentera inspiración bohemia, con el esperado aluvión de turistas veraniegos, con sandalias u ojotas de diseño y Ray Ban de colores.
Comporta, Portugal
Portugal es un país con muchos lugares hermosos y Comporta, un destino boho-chic ideal para una escapada corta o unas vacaciones de verano. En este bello rincón del Alentejo, perteneciente a la localidad de Alcácer do Sal, los grandes hoteles de lujo a pie de playa se sustituyen por alojamientos de carácter sustentable; y los clubs de moda por chiringuitos cozy bañados por la brisa del mar. Pero si hay algo que irremediablemente define a este lugar es su mágica atmósfera. Aquí el relax es real, no un estado impostado; y la gente destila sencilla elegancia. Un pueblo típico portugués, rodeado de verdes arrozales y viñedos. Sorprende con las enormes playas salvajes y dunas, la oferta gastronómica de calidad, sus tiendas bohemias, y variedad de actividades que hacer. Está dentro de la Reserva Natural del Estuario del Rio Sado, en la península Troia, una hora al sur de Lisboa.
La llaman la “California Portuguesa” y puede que sea uno de los secretos mejor guardados del Atlántico. Espíritu eco-chic, cabañas de madera, casas en blanco y azul… el famoso diseñador Christian Louboutin ha dicho de ella que “encuentra la tranquilidad para vivir una vida normal”. Es que todavía un lugar desconocido y exclusivos, que pocos que lo conocen.
Además playa, puedes realizar múltiples actividades, como visitar la bodega de Herdade de Comporta( se pueden realizar catas). Paseos a caballo o recorridos en bicicleta, por sus playas y su reserva natural. Desde el puerto deportivo de Troia, salen excursiones de avistamiento de delfines, un excelente programa para recorrer la costa navegando. También puedes visitar Lisboa (está sólo a una hora en auto), y allí alquilar un tuk tuk para recorrerla, que están muy de moda y es una manera cómoda y divertida de obtener una visión general de la ciudad. Los conductores te hacen a la vez de guía.
La gastronomía portuguesa está basada en la dieta mediterránea. Productos típicos son el bacalao, las sardinas, el pescado en general y el marisco fresco. Todos estos productos son habituales en los menús de los restaurantes. Comporta está rodeado de campos de arroz así que el arroz es otro ingrediente típico en sus platos, como el "Caldoso"; aromatizado con cilantro; y acompañado de gambas, rape y almejas, o el famoso "arroz com tamboril" es un plato absolutamente delicioso. Se pueden degustar en prácticamente todos los restaurantes, porque son la especialidad de la región.
No hay nada como relajarse en uno de los geniales beach lounge restaurants que pueblan la playa y se funden perfectamente con el entorno. Sentir la brisa del mar y el calor del sol mientras te refrescas con un cóctel y algo de picoteo es el plan perfecto. En la playa de Comporta se hallan el célebre Comporta Café, perfecto para combinar un día de lounching playero y una comida agradable de pescados frescos, ensaladas, y platos vegetarianos en su alegre terraza. En verano los viernes y sábados noches toca un DJ. En Playa de Pego, el favorito es Sal, un lugar increíble y precioso –donde hasta las vajillas son fabulosas– en el que comer o beber algo rico a cualquier hora del día. Dona Bia, es un sitio sencillo donde no puedes reservar, pero la espera lo vale. Ofrece comida típica portuguesa y local de alta calidad.. Museu do Arroz: Un antiguo molino reconvertido en cocktail bar y restaurante contemporáneo que actúa como epicentro de la vida social del pueblo. Imperdible su espectacular arroz con carabineros (langostinos).
Vestidos relajados con notas étnicas, bolsos y sombreros de rafia, alpargatas de yute, Comporta es la quintaesencia del estilo boho-chic. Casual y tremendamente favorecedor, todos los hits de la tendencia se encuentran en las tiendas de la aldea: Loja do Museo, Coté Sud y Lavanda ( la principal tienda de la zona). La atmósfera de calma y tranquilidad que se respira, se ve reflejada en sus tiendas. Todas ellas con productos bohemio-chic forman parte del encanto de este pequeño paraíso salvaje que cada día logra conquistar a más visitantes. En la tienda del Museu do Arroz, verás productos de diferentes partes del mundo con un estilo étnico, antigüedades que son joyas, bolsos de rafia únicos, prendas vintage. Manumaya encierra una historia que te conquistará por completo. Su nombre es la fusión de “Manuela”, su creadora, y “maya”. En esta original tienda encontrarás piezas artesanas irrepetibles de Guatemala. Manuela visita expresamente este país y trabaja únicamente con artesanos locales y materiales de calidad. Los colores serán lo que le llamará más la atención, así como el ambiente que estos crean.
DONDE DORMIR: Hay una amplia oferta de villas y casas con encanto, cabañas escondidas entre las dunas. Están esparcidos entre la zona del pueblo de Comporta y la zona de Troia que termina en un puerto deportivo.
Casas Na Areia : En 2010, año de inauguración, el hotel fue elegido para representar a Portugal en la Venice Biennale of Architecture. Se trata de cuatro casas de pescadores, recuperadas y convertidas en habitaciones con cuarto de baño ¡y suelo de fina arena! este extraordinario proyecto lleva la firma del arquitecto Manuel Aires Mateus.
Sublimecomporta: hotel absolutamente espectacular, ofrece habitaciones, suites y villas completamente equipadas. Han creado un lugar donde se juntan a la perfección la naturaleza con una arquitectura elegante y moderna. En su restaurante Sem Porta, el ‘Chef’ da preferencia a los productos regionales y trabaja con pescadores y bodegas locales.
Con su atmósfera relajada; sus indómitas playas y un alma eco-chic, Comporta se ha convertido en el destino del que todo el mundo habla.

Tulum, México
Tulum es el rincón ideal para quienes buscan desconectar su wifi y entrar en pleno contacto con la naturaleza más tropical: el plan consiste en abrirse un coco en uno de sus pequeños hoteles estilo cabaña frente al mar y disfrutar de su increíble ecosistema (flamencos, tortugas que desovan junto a la orilla). Aguas color turquesa, arena blanca, historia, cultura, gastronomía, arte, ruinas Mayas y un estilo bohemio incomparable es lo que vivirás en una de las playas más veneradas a nivel internacional
Un lugar irresistible, donde puedes, por ejemplo, practicar yoga al amanecer frente al mar en una palapa como en el hotel Amansala Eco chic Resort; o alojarte en el exclusivo Coqui Coqui Tulum Residence, que limita con el mar azul turquesa del Caribe por un lado y con la exuberante selva tropical por otro, y es un santuario de intimidad en la península de Yucatán.
En Tulum encontrarás decenas de hoteles con concepto boho chic que harán de tus vacaciones un instante inolvidable, entre ellos, merece una mención especial, el majestuoso hotel Azulik. Diseñado como “casas de árbol” frente a las azules aguas de la Riviera Maya, sus caminos elevados hechos de manera permiten a los árboles crecer de manera natural y sin ningún obstáculo. El resultado, proporciona un hospedaje único, rodeado de humedales y su propio cenote. Formado por villas ecológicas que permiten aprovechar al máximo la experiencia artística, de absoluto cuidado del medioambiente, y espiritual para lo cual cada una está preparada. Además, al ser un hotel boutique, la experiencia gastronómica que se puede vivir en este lugar parece de otro mundo. Por ejemplo, Kin Toh ofrece cocina maya contemporánea, Tseen Ja variedades de sushi, y Cenote comida mexicana de gran tradición. Otro gran atractivo es Maya, su spa, que utiliza rituales mayas ancestrales para relajar cuerpo y espíritu. Además, ofrece recorridos a lo largo de la selva, practicas snorkel, la posibilidad de relajarte en una laguna, o de practicar ciclismo. Todo esto hace de este hotel una experiencia única en medio de la gran Península de Yucatán.
Si algo abunda en este destino, es la ropa y accesorios boho chic o hippie. El abanico de opciones incluye desde tienditas en el centro del pueblo, como Mixik, hasta boutiques de diseñador distribuidas por toda la carretera Tulum-Boca Paila (paralela al mar), como Josa, que vende caftan y vestidos de noche adaptados al lugar. En Hacienda Montecristo, su moda ética rinde homenaje a los tejidos tradicionales mexicanos, y tienen su propia línea de perfumes.
La tienda imperdible de Tulum, es sin dudas La Troupe, el deseo hecho realidad de tres argentinas, que fusionan en cada prenda, diseño y moda, con el arte textil mexicano con sus tejidos y bordados.
Para comer y beber algo, Hartwood restaurante &Bar es el gran recomendado. Cada día cambia su menú, en función de lo que se consiga en el mercado local. Usan sólo ingredientes y recetas regionales, y energía solar. Todo se cocina a mano, y no usan electrodoméstico. Es un lugar soñado, entre la jungla y el océano.
Zamas (en el hotel del mismo nombre), en plena playa, es ideal para cenar en sus coloridas mesas y sillas mientras se disfruta de vistas bellísimas. El Papaya Playa Proyecta Bar, es famoso por sus fiestas nocturnas de luna llena. Gitano es un bar cercano a la playa, y uno de los locales más populares para tomar un trago. Se especializa en bebidas preparadas con mezcales oaxaqueños y jugo; uno de ellos, “Kisses in the Car”, lleva mandarina, maracuyá y habanero. También ofrece un pequeño menú de platillos para compartir: incluye pescado, ceviche y tacos de camarón.
El hotel Mi Amor tiene uno de los restaurantes más bonitos de Tulum. Es un espacio con ventanas de piso a techo que dan hacia el mar y una piscina de borde infinito. Su menú fusiona elementos mexicanos, franceses e italianos. Para el desayuno, preparan una carta de jugos, smoothies y cocteles con champaña. En Posada Margherita, restaurante y bar &drinks de playa (funciona en el hotel boutique del mismo nombre), se pueden degustar buenos tragos, pizzas, pastas y más, todo muy bueno. En Playa Paraíso, hay pequeños establecimientos a pie de playa, donde el ambiente es informal y se sirven mariscos frescos en todas sus presentaciones.
Tulum es un combo perfecto, que reúne eco-hoteles cuidados al detalle, spas naturistas, pequeñas cantinas con encanto, tiendas soñadas, y muy cerca de ellos, las ruinas mayas, con vistas a la playa.
Por: Bea Call/ @BeaCallcontenidos/ beacal@gmail.com
Ph. Portada y sliders: Hotel Azulik ( Tulum). www.azulik.com
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