Las alfombras y moquettes (van de pared a pared) consiguen que los dormitorios parezcan mucho más cálidos y confortables. Y si hay un sitio en la casa que debe parecer confortable, sin duda, es el dormitorio.
Cuando elegimos la medida de la alfombra que vamos a colocar en nuestro cuarto, es muy importante tener en cuenta el tamaño de la cama y de la habitación.
1-Si tu dormitorio es muy grande, coloca la alfombra debajo de la piecera de tu cama y deja que ocupe el resto del cuarto. Esta zona, puede ser una visual, práctica y confortable. Si eres de los que se ponen el calzado en ese espacio, o si cuentas con algún banquito pie de cama o baúl para hacerlo, incorporar una de estas alfombras dará un toque tan funcional como cómodo y bonito a la habitación, cambiando por completo tu visión de ella. Además, resultará más económico que cubrir todo el perímetro.
2- No es realmente necesario que la alfombra ocupe todo el espacio incluyendo las mesitas de noche, puede terminar justo donde empiezan. Una estupenda apuesta que para nada pasará desapercibida.
3- Una preciosa y distinguida práctica, pasa por abrigar por completo la zona en la que se encuentran los elementos más representativos de la habitación. Coloca la alfombra debajo de la cama, justo donde terminan las mesitas de noche y deja un buen trozo al pie de la cama. Te dará un toque único, difícil de igual.
El ancho siempre tiene que ser un poco más que el espacio que ocupan la cama y las mesitas. Si colocas una alfombra bajo la cama y solo dejas que se vea un trocito, el resultado final además de un poco feo, será poco práctico. Es importante poder pisar la alfombra con los pies descalzos cuando nos levantamos de la cama
4- Si tu dormitorio es pequeño, te sugerimos que coloques alfombras al pie de cama: Un par de alfombras a cada lado de la cama, o bien a un solo lado si la cama es individual. Vienen en infinidad de estilos y colores y, como no son muy costosas por su tamaño, puedes ir cambiándolas de tanto en tanto.
Las medidas habituales rondan los 60cm X 120 cms. Para ubicarla, en el sentido longitudinal, comenzar en el centro o a un tercio de los pies, serán del mismo modo igual de efectivo
Tips:
-Si no estás segura del tamaño que debe tener tu alfombra, puedes utilizar un poco de cinta aislante o cinta de pintor para dibujar el perímetro en el suelo
-Ten en cuenta que las zonas de paso concurrido agradecerán a la larga la utilización de colores no demasiado claros o de complicada limpieza. Estaría bien estudiar tus movimientos diarios y estilo de vida antes de decantarte por un modelo u otro para no terminar arrepintiéndote a la larga de la decisión tomada.
-Una idea tan visual como actual y desenfadada, es superponer alfombras en el dormitorio. Jugar a contrastar colores, formas y tejidos con ellas aportará una profundidad y estilo propio y característico a tu espacio más íntimo y personal de casa. Hacerlo en distintas direcciones será del mismo modo una idea genial. Además de que a mayor superficie cubierta, mayor calidez, confort y sensación de bienestar.
Como ves, animarte a dar cabida a una alfombra en el dormitorio resulta una práctica apta para todos los gustos, estilos de vida y presupuestos. Apuesta por la idea que más se adapte a tus posibilidades de espacio, forma y preferencias decorativas ¡y no esperes más para dar la bienvenida a una en tu dormitorio!