Hyggekrog, es el término que utilizan los daneses para denominar a un rincón donde disfrutar de un Hyggestund (momento Hygge). Actitud y creatividad, pueden hacer de pequeños detalles, una nueva filosofía de vida. Éste invierno, tan particular, te traemos alternativas para que lo aproveches con bienestar. Te dejamos los mejores tips para que seas todo un Hyggeling.
Un escritorio bañado de luz, una alfombra donde caminar descalzo, una mesa vestida con la vajilla de la abuela, y aquel mantel hecho a mano que heredaste, un sillón donde acurrucarte con un amanta... ¿Disfrutas solo con leerlo?.
Hygge, hyggelig, hyggekrog... Para los daneses tanto la palabra Hygge como todas las derivadas forman parte de su vocabulario diario. Es casi una obsesión, y es que tiene muchísimo que ver con que su país sea, tal como se conoce, el más feliz del mundo. Pero ¿Qué es el hygge?, te preguntarás. No tiene una traducción literal, pero es algo así como conseguir y vivir una sensación de bienestar y confort absoluto.
En ésta nota, te vamos a dar algunas pautas para que te inspires y crees un ambiente hydde en tu casa, pero también queremos recordarte, que esta filosofía, implica desacelerar y disfrutar de la felicidad que se esconde en las pequeñas cosas y momentos. Por eso, empezaremos diciéndote que, ante todo, el propósito es realmente disfrutar, solo o en compañía. Estar cerca de quien más quieres, es otra de las claves del secreto de la felicidad de los daneses: Amigos, familia, tu querida mascota, o simplemente tú, disfrutando de tu hyggestund.

Este modo de vida, aboga por disfrutar en verdad de tu espacio y tu tiempo (Solo o acompañado) ¿El camino? Ser muy eficaz en el trabajo para ganar tiempo para dedicar a lo que nos gusta, o a la gente que queremos. Decorar tu casa con detalles que te hagan sentir bien, cuidar las plantas, disfrutar de la luz del sol mientras te dedicas a tus hobbies.
Los tips
Busca o crea tu rincón especial donde puedas hacer lo que más te gusta. Puede ser una butaca en la que tejer, leer, escribir, dibujar... o un estudio en el que hacer manualidades de todo tipo.
Los materiales y texturas son muy importantes: Los detalles y las piezas de mobiliario de la casa hygge, son de materiales naturales, artesanales, sin barnices ni tratamientos que oculten su belleza original. Madera natural, fibras sin tratar, lanas y linos en los textiles.
Para alcanzar máximo confort y calidez, no necesitas una casa revestida de madera, pero sí puedes conseguir el mismo efecto de “abrigo” fácilmente. Lanas gruesas, textiles con pelo, porque el hygge mima todos los sentidos, incluso el tacto. Imágenes que hagan volar tu imaginación hacia espacios nórdicos. Elige tejidos suaves y mullidos en mantas y almohadones, idealmente, hechos a mano con lana gruesa, o finas en chashimire, alpaca o llama. En modo low cost, vale también una manta de polar o “corderito”.
Aunque los textiles lisos nunca fallan, los estampados también están permitidos, como por ejemplo los cuadros o el tartán de toda la vida, los bordados y borlas de lana, que transmiten esa sensación de cabañita en la montaña.
La nostalgia es esencial en el espacio hygge, pero no entendida como tristeza sino como recuerdo de momentos de felicidad, algo que transmite una sensación de bienestar única. Es hygge tener un rincón con imágenes antiguas, de tu familia o de tu ciudad. Es hygge usar la vieja cómoda de la abuela, beber café o té en ese juego que heredaste, taparte con la manta tejida a mano...

Es muy hygge cocinar con amigos, poner el mejor mantel que tengas, y la vajilla de la abuela, para tener una larga sobremesa que termine con juegos de mesa y mucha risa.
Decora para recibir: Piensa en tener sillas de más para que, de vez en cuando, se sumen más personas de lo habitual, y disfruta de un espacio amable en el que todo el mundo se sienta bienvenido. Y, hablando de recibir gente querida, en un buen momento hygee no puede faltar algo dulce! Así que, elige tu tarta o torta favorita, para disfrutar solo o en compañía. Coloca un generoso trozo en un bonito plato, y llévatelo a tu rincón perfecto para disfrutarlo pausadamente.
Tienes que encontrar tu sitio más hyggekrog. Puede ser el sofá, con unos confortables almohadones y una manta, tu butaca favorita con un apoyapiés, o incluso ese rinconcito junto a la ventana en la cocina o el estar.
EL Hygge es muy natural, Aunque en Dinamarca en invierno ( son larguísimos) la naturaleza prácticamente desaparece bajo el manto de nieve, los daneses necesitan tener cerca el toque natural. Por eso en casa no pueden faltar las plantas de color verde. Las plantas de interiores, además de transmitir “buena vibra”, muchas purifican el aire. Hay excelentes opciones, y muy variadas, desde los cactus y crasas, hasta de aspecto tropical.
El frío del invierno te lleva a vivir momentos hygge. Sentarte delante de una chimenea encendida con una tabla de quesos y un buen vino para compartir intimidad, buena música, es una imagen que a todos nos causa placer... Si no tienes chimenea, tendrás un espacio del living o estar, donde colocar una alfombra bien mullida por la que puedas caminar descalzo, y mesitas o apoyos auxiliares, para mover hacia donde quieras, y disfrutar de los pequeños placeres de la vida mientras estás cómodamente sentado en tu butaca favorita.
En la gran mayoría de casas danesas, hay chimenea o una estufa de leña. Y no por falta de sistema de calefacción, sino porque les encanta el sonido del crepitar de la leña, la luz del fuego y, sobre todo, la calidez que desprende. Si no tienes chimenea en casa, puedes crear una atmósfera parecida con una de bioetanol que no requiere instalación. Hoy día, también están en boga los “leñeros”, que puedes ubicar en tu jardín, galería o balcón (cerrados o abiertos) donde poder disfrutar del chisporroteo de las llamas, arropado por una manta, o bien cocinar algo, mientras compartes a su alrededor.
El hipnótico fuego, es fuente de luz, calor y crea “clima” en cualquier ambiente. Las velas, producen un efecto “mágico”. Enciéndelas en todos los espacios que puedas, incluso en el baño. Son la pareja ideal de la luz ambiental y crean atmósferas relajantes. Velas no pueden faltar, eso sí, siempre debes tener cuidado, de colocarlas en lugares seguros, lejos de texturas y elementos inflamables. Los contenedores de vidrio y fanales, ayudan a prevenir accidentes.
Si hablamos de la luz general del ambiente, para conseguir un clima hygge, hay que colocar varios puntos de luz tenue. Lámparas bajas de luz cálida, pantallas, guirnaldas de lucecitas, etc. que creen distintos climas en una mismo espacio Absolutamente prohibidas las luces blanco o fluorescentes. Busca claroscuros porque tienen magia.

El Hygge tiene su cadencia. No sabe de prisas. Tu dormitorio, por ejemplo, debe ser un espacio en el que estar entre sábanas cinco minutos más no represente para ti perder el tiempo, sino al contrario: disfrutarlo como nunca. Tejidos que te abriguen sin pesarte, colores cálidos, y luz natural a raudales lo conseguirán.
Todo aquello que dificulte la armonía: tablets, Tvs, celulares... Son, además, actividades muy individuales, que te aíslan del mundo, aunque estés aparentemente conectado a él, cuando la verdadera conexión para la filosofía hygge es compartir cara a cara espacio y tiempo. Necesitas espacios en los que desconectar de verdad: leer, escuchar música o simplemente dejarte llevar por una sensación de relax absoluto envuelto en tu manta favorita. Conseguir estos momentos, es también una cuestión de actitud. Desconecta el celu, olvida las prisas, hazlo todo con calma... Elige un libro, siéntate en tu rincón preferido y sumérgete en él sin pensar en el tiempo. Reúnete con tus amigos o tu familia, y crea fantásticos recuerdos.
Por último, ¡Vive las tradiciones! La navidad, las fiestas más clásicas, los aniversarios, te darán mil momentos hygge. Decoraciones especiales que podrás hacer en familia, comidas tradicionales que también podrás compartir con amigos, canciones que llenarán tu casa de buena energía... ¡Te convertirás en un hygger ciento por ciento.
Si la onda “Hygge” de los daneses es lo que hace que sean los más felices del mundo... ¡copiemoslos descaradamente!, finalmente, la vida se construye de pequeños grandes momentos, y aprender a disfrutar al máximo de cada uno de ellos, si dudas traerán felicidad.
Cuentanos tu momento Hygge preferido. Escríbenos a contacto@zocosouth.com
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