La decoración de huevos es una tradición precristiana (fueron encontrados huevos de avestruz pintados en tumbas sumerias y egipcias), así que, aunque este arte esté estrechamente asociado con Pascuas, no tienes que ser un cristiano, o una persona religiosa para disfrutar este extraordinario arte. No existe un modo único o definido de pintar los huevos de Pascuas: cada cultura inventó su propio modo de disfrutar esta tradición antigua, y en todas ellas, los huevos se convierten en maravillosas y simbólicas piezas de arte.
El arte en el chocolate de Pascuas, es una tendencia que surgió en Europa, donde los regalan como juguetes, y en la actualidad, se han convertido en un Must Have de las chocolaterías Premium. Hoy día, los maestros chocolateros, trabajan sus productos como verdaderas obras de arte. Crean bellas piezas, que son admiradas en su exposición y disfrutadas en su degustación. Buscadores incansables del perfecto balance entre sabor y lujo, trabajan de manera minuciosa y artesanal, y dan forma a creaciones exquisitas.
Destacarse en un mercado tan competitivo como el actual, requiere de profesionalismo, perfeccionamiento y mucha creatividad. Salimos al encuentro del referente local en éste arte efímero y comestible, Ricardo Kaminsky, un verdadero maestro del cacao, y descubrimos su producción especial para estas Pascuas 2019, de huevos y bombones.
Las terminaciones y decoraciones, realizadas una por una, pintadas a mano, hacen de cada figura un objeto único. Son todos diferentes, algunos con una “galaxia” de oro, que le da un aire sofisticado, otros con colores vivos pero, todos ellos, capaces de sacarnos un suspiro, un susurro o de dejarnos mudos.
Además de los Huevos de Pascuas originales y únicos, rellenos con almendras grageadas (caramelizadas y cubiertas con chocolate),hay que destacar la serie de bombones, en forma de medio huevo. Parecen gemas, cada uno identificado con un color dominante en su cubierta: Rojo relleno de Tonka, Amarillo de Maracuyá, Azul de caramelo salado, Naranja de naranja, Verde de lima y jengibre,
Es Imposible separar la obra de su mentor, y nos preguntamos ¿En quién pensará el chocolatier cuando pinta un huevo de Pascuas? ¿Cuántas horas le habrá llevado idear un sabor que conmueva? ¿En qué se habrá inspirado cuando eligió el envoltorio? ¿Quién le habrá legado la pasión por lo que hace? ¿Cuántos diseños habrá ensayado antes de elegir el definitivo? ¿Qué habrá sentido cuando logró un sabor perfecto?
Demasiadas preguntas para algo que se explica solo cuando se lo prueba. Imperdible la colección de Kaminsky, nuestro maestro chocolatero, cuyas piezas conjugan diseño, materias primas, innovación y calidad,