Por fin llego la primavera, y con ella, las ganas de estar al aire libre, para aprovechar el buen tiempo. En el jardín todo brota, hojas y pimpollos. El aire se carga de perfume, y los polinizadores visitan el jardín: las abejas trabajan a pleno y los picaflores empiezan a aparecer. Es el momento de ponerse los guantes, y comenzar a preparar nuestro espacio exterior, y dejarlo listo para disfrutar de los mejores días del año, porque un jardín en flor y armonioso, produce alegría con sus colores y perfumes.
1. QUITA LAS MALAS HIERBAS
Roban agua, luz y nutrientes a nuestras plantas deseadas y rompen la estética del jardín. Protege tus manos con guantes, y comienza a desmalezar con herramientas, palas bien afilada, el zapin, o bien con un cuchillo como hacia la abuela. Estas tareas son fundamentales después de una lluvia.
También tenemos que remover la tierra alrededor de las plantas o cantero, e incorporar compost. Esto le aportará nutrientes, mejorará la textura al suelo, y de esta manera mantendremos nuestras plantas más sanas y fuertes.

2. ARREGLA EL CÉSPED
Otro de los puntos a tener en cuenta en esta temporada es el césped. Ahora, tenemos más horas de sol, la temperatura comienza a subir muy despacio, y se empieza a ver de color verdoso. Pero para lograr una buena cubierta verde, se debe comenzar erradicando todas las malezas antes de que florezcan, con técnicas mecánicas o químicas, siempre dependiendo de los m2 de superficie que tengamos.
Si hablamos de forma mecánica, utilizaremos herramientas como palitas zapin o un cuchillo, esto es una manera fácil, pero de mucha constancia. Y por medios químicos, consiste en la aplicación de herbicidas. A esta técnica, la dejaría a cargo de un profesional paisajista, o personal especializado en césped, ya que pueden cometerse errores graves.
Es un buen momento para utilizar fertilizantes aperdigonados o líquidos. En el caso de los aperdigonados, lo podemos hacer con un fertilizante completo denominado “triple 15”. De esta manera, el césped fertilizado presentara mejor enraizamiento, mayor densidad y un color verde más atractivo. Siempre que fertilicemos, nos tenemos que asegurar que el césped este hidratado y, luego de la fertilización, hacer un riego abundante para una mejor absorción.
Otro de los puntos a tener en cuenta, es poner a punto nuestro sistema de riego automático ya que por error las personas tienden a regar menos en invierno, y los desactivan. ¡Gran error! siempre hay que regar más en invierno, porque las épocas frías tienen menos precipitaciones que en verano, pero esto siempre depende del clima.

3. DE HERBÁCEAS Y FLORES
Es necesario el pinzamiento de algunas herbáceas para generar más volúmenes. Es decir, una poda en la que se realicen pequeños cortes en las ramas más jóvenes, bajando los brotes unos centímetros, con el fin de generar plantas más compactas por ejemplo: las salvias o gauras.
Otro punto es el trasplante o multiplicación de las herbáceas que ya han crecido demasiado y necesitan una división, por ejemplo hemerocallis, dalias, y agapantos entre otras. Con esto podremos ir tapando huecos o vacíos en nuestro cantero, corrigiendo del diseño lo que no nos gusta, o no quedo armonioso. El método para trasplantar o multiplicarlas, consiste en levantar la planta con el pan de tierra, ayudándonos de una pala de punta, y luego, una vez afuera toda la planta, se procede a dividirla de la siguiente manera: 1- se quita la tierra descubriendo las raíces. 2- con un cuchillo o tijera se van separando los tallos acompañados de un poco de raíces. 3- plantamos incorporando tierra negra mezclada con arena, resaca, perlitas, todo esto mejorara el suelo y ayudara a la planta a desarrollarse satisfactoriamente.
Es tiempo también de empezar a tutorar las herbáceas de tallos altos, como la espuela de caballero o margaritas que, una vez altas ya crecidas, pueden tumbarse por cuestiones climáticas, y una vez que se caen al levantarlas no logran quedar estéticamente bien.
Para el tutorado, podemos utilizar cañas, en una versión económica y sustentable, o bien elegir tutores de hierro que en algunos casos pueden tener un trabajo más de herrería, pero que nos van a servir año tras año. Importante: hay que tener en cuenta que el tutor es un elemento que debe de pasar desapercibido porque sólo está cumpliendo la función de sostener.
Esta estación del año, es excelente para plantar todas las especies que encuentres listas en envases como arbustos y plantines.
Ten en cuenta la necesidad de luz directa de cada especie. Los rosales, por ejemplo, no florecen si no están más de cinco horas al sol. En cambio, hay otras plantas como las anemona, clivia miniata, violetas, que no necesitan de mucho sol, o bien, para esos lugares muy difíciles, podemos utilizar hederá como cubre suelo, que se adaptan perfectamente a la sombra. Por eso, deberás comenzar contemplando la orientación de tu jardín, marcando norte, sur, este y oeste, para así poder calcular las horas de luz que tendrá cada zona.

4. CONTROLA EL RIEGO
Aunque en primavera no hace tanto calor como en verano, el momento más adecuado para regar las plantas sigue siendo o bien a primera hora de la mañana o bien al caer la tarde, así nos aseguramos que se mantenga la humedad, evitando la evaporación.
Ya sea que tengas un jardín grande o uno pequeño, querrás que tenga ese toque primaveral tan especial que lo llene de vida. Porque la primavera es eso: vida en estado puro. Y todo jardín debe reflejar ese esplendor.
Por Bea Call / noviembre 2019
Viajar hacia las Auroras Boreales exige, además de un espíritu aventurero, un gran...
Por Flavia Tomaello / octubre 2019
Quién hubiera imaginado la mixtura romántica del clacismo italiano chapoteando en...
Y obtenga acceso a contenido exclusivo para susriptores.