Reabre La Samaritaine, los grandes almacenes más bonitos de París
El emblemático grand magasin La Samaritaine, situado en el corazón de París, frente al imponente Pont Neuf, cerró en 2005 por motivos de seguridad y deterioro. Hoy, antes de celebrar sus 150 años, esta joya de la arquitectura vuelve a abrir sus puertas a la “ville lumière” tras 16 años de silencio y una colosal obra.
Para recuperar su esplendor de origen y conservar su patrimonio, el mítico edificio, mezcla armoniosa de art nouveau y art déco, ha sido sometido a una gran restauración. El faraónico proyecto ha sido dirigido con minucia y con una acentuada visión de respeto medioambiental por el grupo de distribución selectiva DFS, propiedad del gigante del lujo LVMH, accionista mayoritario de La Samaritaine.
Fundada en 1870 por la pareja Ernest Cognacq y Marie-Louise Jaÿ, La Samaritaine comenzó siendo una pequeña tiendita que fue tomando auge gracias al ingenio y emprendimiento de sus propietarios. En 1900, se convirtió en los Grands Magasins de La Samaritaine, cuando los reputados arquitectos Frantz Jourdain y Henri Sauvage, los artistas más en boga de la época, la ampliaron y la embellecieron, transformándola en un lujoso y revolucionario comercio.
Considerado durante más de 130 años como un templo del consumo parisino, la icónica boutique de cuidada estética fue adquiriendo los inmuebles vecinos y prosperando gracias a sus métodos comerciales inspirados en el próspero Le Bon Marché, el premier grand magasin, pionero del comercio moderno. Entre sus innovaciones, La Samaritaine gozaba de una vasta variedad de productos y la posibilidad de deambular libremente por sus diferentes secciones coordinadas por responsables.

Hoy, calificada como Monument Historique, ha conservado su charme y su recuerdo del París de la Belle Époque y del Second Empire modernizado por el baron Haussmann. Además, añade un toque contemporáneo en la fachada de la rue de Rivoli gracias al ingenio del reputado estudio japonés Sanaa –premio Pritzker 2010–, y la supervisión de Jean-François Lagneau, jefe de arquitectos de la entidad Monuments Historiques. Con la intención de unir el pasado y el presente, su original y compleja estructura irregular exterior de 130 metros en cristal ondulado y traslúcido ofrece luminosidad y el reflejo de los edificios haussmannianos de la misma calle.
Su interior, en manos del estudio canadiense Yabu Pushelberg, pone de relieve con mimo su estructura Eiffel y su espectacular cristalera rectangular de armazón metálico de 1907 que inunda de luz el hall.
En su renovación se han respetado, magnificado y revalorizado los elementos de época, sus ricos ornamentos, los bellos mosaicos florales, la célebre y espectacular escalera central y sus trabajadas balaustradas en hierro forjado. Además, gracias a los archivos iconográficos se han conseguido recuperar los frescos multicolores de pavos reales sobre fondo amarillo firmados por Frantz Jourdain y una gran parte de los atrayentes esmaltes en lava de Volvic de las fachadas, diseñados por Francis Jourdain y Eugène Grasset. Igualmente se han empleado materiales nobles para suelos, alfombras y mobiliario usando tonos grises y azules, según el decorado de origen, con la idea de recrear su pasado histórico con un aire contemporáneo.

Fiel a su historia, la nueva Samaritaine tiene como objetivo ser la embajadora del “mode de vie à la française”, orientada a fascinar tanto a locales como a turistas a través de una atractiva experiencia de cliente. Hoy el legendario spot presume de una refinada elegancia y de un vasto espacio de 20.000 m². Y tal y como promulgaban sus fundadores, sus diferentes universos mix and match están dedicados a actividades heterogéneas y en constante evolución. Así, acoge una vasta boutique “très parisienne” que reúne 600 marcas francesas e internacionales tanto de lujo como de jóvenes creadores, de moda, marroquinería, joyería... además de artículos relacionados con el art de vivre, gastronomía à la française y un concept store.
Por su parte, La boutique de Loulou presenta seductores souvenirs, postales, tote bags, mermeladas, tazas o bisuterías, de París y de la propia La Samaritaine, sin olvidar sus ‘rincones Instagram’, y el L'Appartement, con agradables espacios ataviados con molduras, boiseries y muebles chiné, fruto de la imaginación del estudio Atelier Amo, y la posibilidad de acceder a un servicio de shopping privado con propuestas sur-mesure.
La Samaritaine se pavonea de su departamento de belleza de 3.400 m², el más grande de Europa continental, pensado por el arquitecto francés Hubert de Malherbe, inspirado en el art déco y aludiendo a París con detalles como el clásico parquet de punta de Hungría, mosaicos personalizados, estructuras de latón dorado o guiños a los adoquines parisinos y a Eiffel. Éste comprende 200 marcas de maquillajes y perfumería de lujo, trendys o unisex, y cinco enclaves beauté, entre ellos una maison du parfum, un SPA, un bar de maquillaje y un beauty-studio.
En cuanto a la gastronomía, acoge doce puntos de restauración diseminados estratégicamente para una pausa gourmande, que comprenden una pâtisserie con creaciones exclusivas, una apetecible brasserie, una suculenta boulangerie, un salón de té o un bar de champagne Krug. Y en su quinta planta resplandece Voyage, un espectacular y ecléctico espacio de 1.000 m² a modo de soleado invernadero realizado por el cabinet Willmotte, con tres ambientes diferentes que brindan cartas evolutivas a lo largo de todo el día. Sus comensales podrán disfrutar de sus vistas, de su fine cuisine internacional, de sus cócteles con o sin alcohol, así como de una completa programación de arte, poesía y música.
La fusión de moda y comida es fundamental para la experiencia de la tienda. Doce conceptos de restaurante incluyen Street Caviar, que combina comida callejera y caviar, concebido por Maison Prunier, y Dînette, concebido por Dalloyau, que ofrece bocadillos en formato de casa de muñecas en el piso de moda femenina. También está L'Exclusive, que ofrece pasteles en el piso de belleza. Los restaurantes están ubicados estratégicamente en toda la tienda. “Es lo que los consumidores quieren hoy: un paseo. Creo que los patios de comidas están desactualizados”, dice de Boysson.
Las casas de champán de LVMH tienen vitrinas dedicadas a ofrecer servicios adicionales, como personalizar una caja Veuve Clicquot Arrow o agregar las iniciales de un comprador al decantador de cuero de Hennessy. Esto tiene como objetivo alentar a los turistas a comprar en la tienda en lugar de en el aeropuerto libre de impuestos. Voyage, que cuenta con un estudio Krug y bares de cócteles, está ubicado en el piso superior y está abierto hasta las 2 a. M., Mucho después de que la tienda cierra a las 8 p. M.
Por su parte, el edificio Rivoli dirigido a seducir al público Millennial en búsqueda de las últimas tendencias de moda y lifestyle, ha sido concebido con un look lúdico y diferente por la agencia francesa Ciguë, entre espacio urbano y concept store, optando por materiales industriales brutos y reciclados.
En esta zona enfocada al siglo XXI, conviven las marcas más reconocidas del momento, y ediciones limitadas… de moda, accesorios o relojería, un stand SHINZO Green de 100m² con sneakers “éticos” exclusivos, reciclados y veganos y, como no podía ser menos, una sección high-tech.
Su selección de colecciones cápsula y de streetwear se entremezcla con obras de arte, como el pop-up de apertura de la conocida galería Perrotin, o la Factory, un lugar vivo que proclama la creatividad a través de artistas invitados que realizan sus obras in situ, tales como Antonin Hako, Antwan Horfee o Pablo Tomek.
Además destacan sus diversos espacios de restauración, un stand de comida healthy de la creadora de La Maison Plisson, un Street Caviar donde degustar sin complejos de una baguette gourmet de La Maison Prunier o un café expresso de La Brûlerie des Gobelins.

Situado entre el Museo del Louvre y Les Halle, La Samaritaine Paris Pont-Neuf también aloja Cheval Blanc París ideado por el arquitecto y diseñador de interiores Peter Marino, nombre que firma muchas de las boutiques de marcas como Chanel, Louis Vuitton, Fendi o Dior.
Colindante a los grandes almacenes parisinos y con una vista impresionante del Sena, este hotel, que tiene una capacidad de 26 habitaciones y 46 suites, es el primer Cheval Blanc, la etiqueta hotelera del grupo LVMH (también propietario de La Samaritaine), que se ubica en el corazón de la capital francesa.
Las 72 habitaciones y suites del hotel Cheval Blanc Paris, tienen un costo a partir de 1.150 €, una suite de 1.000 metros cuadrados en las plantas superiores. Cuenta con una piscina de 30 metros, un spa en colaboración con Dior y cuatro restaurantes: Le Tour Paris, Langosteria y Plénitude más una cafetería. También tiene un ascensor secreto que conecta a los huéspedes del hotel directamente con los grandes almacenes. Para la máxima experiencia de lujo, los huéspedes de Cheval Blanc pueden contratar compradores personales para transformar sus suites en probadores, el tipo de toque que debería atraer a los visitantes más ricos de París.
El Dior Spa Cheval Blanc Paris, es un lugar de relajación y bienestar. Parece un apartamento parisino en el que florecen seis suites dedicadas a los tratamientos de cuidado de la piel. El spa incluye una carta de 48 tratamientos y también se desarrolló para la ocasión una línea de atención profesional denominada Soluciones Profesionales, compuesta por 13 fórmulas. En ese entorno, se encuentra la piscina.
Los tratamientos se realizan en seis suites brillantemente decoradas que presentan la cosmovisión de la Maison desde todos los ángulos. Cada habitación está equipada con un baño privado de ónix blanco. Cada suite tiene un gusto diferente, y es un lugar donde puede experimentar un momento maravilloso y una invitación a una nueva emoción.
Dentro del spa también hay una boutique donde los clientes pueden descubrir algunos productos exclusivos que celebran la unión de las dos casas del grupo LVMH. Entre ellos se encuentra la fragancia "Cheval Blanc Paris" inventada por François Demachy, el perfumista de Dior, o el dúo de maquillajes de Dior, Rouge Dior y Rouge Blush, que llevan la impronta de Cheval Blanc Paris. Finalmente, tres de las Soluciones Profesionales también están disponibles para la venta por recomendación de los profesionales que brindan atención.
En cuanto a la gastronomía, el pasado mes de junio, con motivo de la próxima reapertura de su sede en la avenida Montaigne de París, la casa Dior anunció que iba a inaugurar un nuevo restaurante, del que Jean Imbert sería el chef.
El Cheval Blanc Paris y la Maison Dior en Dior Spa Cheval Blanc París, unidos por una promesa única: felicidad, en el bullicioso corazón de la ciudad de las luces. Una apasionada e inspirada unión donde la experiencia aumenta el sabor-faire. En un enfoque vanguardista, cada invitado es visto holísticamente, en la interminable delicia de una transformación inmediata y duradera, a medida que la piel y los sentidos florecen completamente.
Por: Bea Call Contenidos. / @beacallcontenidos / m.me/BeaCallcontenidos
Por Flavia Tomaello / noviembre 2019
Poster House es el primer museo en los Estados...
Por Bea Cal / noviembre 2019
La naturaleza nunca deja de sorprendernos, prueba de ello, son los...
Por Bea Call / enero 2020
Un bar rooftop es una terraza ubicada en la azotea de un edificio, normalmente de un hotel....
Y obtenga acceso a contenido exclusivo para susriptores.